miércoles, 1 de septiembre de 2010

Oscuridad

Estoy solo. No se a donde voy, aunque si se donde me encuentro. Tengo el compromiso de llegar, pero no se hacia donde. Me envuelve la oscuridad y no se salir de ella. Me angustia la oscuridad. Me atenaza. Corro para huir de un peligro indefinido, quizás inexistente. Corro hasta que tropiezo y me caigo. Entonces vuelvo hacia atrás la mirada, temeroso de lo que voy a encontrarme. No veo mas que vacío y mas oscuridad... cuando de repente vislumbro entre ella una figura que poco a poco, con paso retorcido, va acercándose mas y mas a mi. Trato de levantarme pero ya es tarde, se abalanza sobre mi. Me agarra, lucha, me somete. Y cuando ya no puedo mas que rendirme, descubro que esa fuerza insostenible que luchaba contra mi, ese fantasma de la oscuridad, ese peligro inminente ... era yo.
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