viernes, 14 de octubre de 2011

¿Quién habla en nombre de África?

Fuente: Costa da Morte
La noticia del secuestro de las dos cooperantes de Médicos Sin Fronteras ha despertado en los últimos días el sentir popular hacia un conflicto y una crisis humanitaria de los que se lleva avisando bastante tiempo. Hace unos meses se "puso de moda" en los medios informativos la situación que se vivía en el Cuerno de África a raíz de un informe en el que se decía que varias zonas de Somalia habían sido declaradas como zonas de hambruna. Todo esto empujó a la población a concienciarse sobre el asunto y sin duda pudo contribuir a mejorar algo la situación en esa zona de África. Sin embargo, el fluir de la información y la llegada de otras noticias más importantes, o más impactantes, fue haciendo desaparecer de los titulares una crisis que deriva de un conflicto que se remonta a principios de los años noventa. Tan solo en algunos medios y de forma muy breve (pongo como ejemplo Los Desayunos de TVE) dejaban un hueco para recordar que la situación crítica no se había acabado. También, con insistencia a tener en cuenta, el humorista Forges en El País firmaba muchos de sus chistes con una referencia a la situación de Somalia, instándonos a un "pero no te olvides" que al menos contribuía a mantener la llama del recuerdo encendida. Ha tenido que suceder algo como este secuestro para que de nuevo los medios de comunicación nos invadan con noticias sobre la hambruna en Somalia, pero sea como fuere, bienvenido. Contribuyo con esta entrada a poner el grito en el cielo ante una situación que es a todas luces insostenible, y que esta provocada en gran parte por la situación especulativa de la economía mundial. La crisis que nos afecta tiene en África consecuencias mucho más trágicas, independientemente de la influencia que pueda tener un conflicto enquistado de más de veinte años (y que por otra parte el mundo Occidental poco se ha preocupado de resolver).



De las informaciones relacionadas con este tema que he ido leyendo estos días me quedo con dos que me han impactado especialmente. Una es el programa especial que RNE ha llevado a cabo esta misma mañana con varios especialistas (aprovechando la presentación de un libro, que algo de interés también había...) y que deja datos tremendos sobre la situación de hambruna mundial y sobre las injusticias cometidas en el reparto de alimentos, fundamentalmente a causa de la especulación alimentaria. La otra información es un artículo de El País de hace unos días (de poco antes de la situación del secuestro) en los que se analiza la especulación, esta vez de los terrenos, que se esta llevando a cabo en muchos países de África. Los países pobres se ven "tentados" a vender parte de sus terrenos a otros países para obtener un beneficio a corto plazo, desplazando a la población autóctona y provocando el empobrecimiento de su propia región. Estos terrenos vendidos son después explotados por el país rico para enriquecer aún más o dar alimento a su propia población, olvidándose de la población autóctona a la que ni siquiera le dan salidas laborales. Esto es una especie de "colonialismo capitalista" que puede tener consecuencias imprevisibles, porque muy posiblemente detrás de la compra de estas tierras hay intereses especulativos y empresariales con poco interés humanitario. Al final va a ser verdad que todo tiene un precio...
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