viernes, 18 de noviembre de 2011

La Dictadura de la Democracia en Internet

Fuente: Videoteca Alternativa
La evolución que ha experimentado Internet durante estos últimos veinte años ha sido vertiginosa. Cuando La Red pasó de ser un proyecto militar a convertirse en una herramienta de uso civil y universal se dio un paso muy importante hacia la democratización de la información y la globalización de todas las sociedades. Se puede discutir sobre la influencia positiva o negativa que esta universalización ha tenido en nuestro desarrollo personal y colectivo. Se le ha criticado que distancia a las personas al sustituir el contacto directo por una comunicación que puede separar a dos personas decenas de miles de kilómetros, pero por otro lado ha permitido que podamos ver lo que sucede a nivel global en nuestro planeta como algo que nos incumbe a todos. Eso puede ser malo cuando es el miedo el que se contagia a todos los niveles, pero también bueno cuando lo que suceden son movimientos revolucionarios como los de la Primavera Árabe. Internet es una herramienta tremendamente poderosa tanto para lo bueno como para lo malo y es nuestra responsabilidad hacer un buen uso de ella. Paralelamente, sin embargo, y agudizado quizá por la política del miedo instaurada tras los atentados terroristas del 11-S, estamos experimentando un crecimiento exponencial del dominio de la economía sobre todas las dimensiones humanas y una radicalización de nuestros sistemas de seguridad. Tras el 11-S se perdió la confianza y fue sustituida por un miedo muy parecido al de la Guerra Fría, con la diferencia de que en este caso no existe un enemigo claro al que hacer frente. Se ha pasado del miedo a la batalla abierta, al miedo de la oscuridad y de la incertidumbre. Y como bien se dice en la película La Doctrina del Shock este miedo continuo es cada vez más utilizado para controlar y modificar a la población. Esto parece que también está pasando en uno de los inventos más democráticos y universales de finales del siglo XX: Internet.

Estos últimos días se está discutiendo una nueva ley en el Congreso de los Estados Unidos que básicamente puede suponer la instauración en La Red de algo muy parecido a la censura. Utilizando y, a mi parecer, abusando del argumento de la defensa de los derechos de copia se está permitiendo que poco a poco se vayan instaurando leyes cada vez más restrictivas en lo referente a el derecho a transmitir y recibir información por Internet. Incluso se empiezan a poner los sistemas de censura chinos o iraníes como posibles modelos a seguir para conseguir de esa forma monitorizar (por decirlo así) nuestra información y vigilar que lo que compartimos o bajamos de Internet sea o no legal. Es como si tuviésemos cada uno un agente asignado que nos siguiese a donde quiera que vayamos para vigilar que no cometemos ningún delito. Es decir, casi seríamos culpables hasta que se demostrase lo contrario.

Todo esto podría ser comprensible e incluso discutible si no fuera porque estas medidas que van instaurándose cada vez con más fuerza se filtran a través de recovecos de nuestra democracia que les permite ser aprobadas sin hacer demasiado ruido y sin que la gente de la calle lo perciba. Yo mismo oigo ecos de ACTA, SOPA y demás sin tener muy claro en qué consiste. Se habla del peligro de la pérdida de la Neutralidad en La Red pero me da la sensación de que eso no es más que la punta del iceberg de algo bastante más profundo. Puede suceder que Internet se capitalice hasta el punto de que existan distintas velocidades dependiendo del servicio ofrecido (algo inaceptable, pero que no me parecería fuera de las normas más básicas del Capitalismo), pero lo que resultaría inadmisible es que nos vigilasen casi a la manera del Gran Hermano Orwelliano aduciendo que de esa manera se protegen nuestros derechos y nuestra seguridad.

Quieren encerrar la paloma de la paz dentro de una jaula dorada muy cara. No vaya a ser que el exceso de libertad le perjudique...
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