lunes, 14 de noviembre de 2011

Si yo fuera neurocientífico...

Fuente: Hoy por Hoy Henares
Dos temas completamente diferentes aparecieron ayer en la televisión española pero que denotan la ambigüedad del ser humano, capaz de avances espectaculares en el conocimiento y a la vez de injusticias flagrantes. En el programa Redes de Eduard Punset se analizaron los últimos descubrimientos en torno a la última zona del cuerpo humano que aun permanece desconocida: el funcionamiento del cerebro. El español Joaquim Fuster fue de los primeros en plantear la hipótesis de que nuestra mente funciona como una red compleja y que los pensamientos, los recuerdos, el alma misma, no está ubicada en una zona concreta del cerebro. Es la coordinación de grupos de neuronas actuando conjuntamente la que determina lo que pensamos y cómo lo pensamos. Y que estudiar cada neurona por separado es tan inútil como pretender averiguar el contenido de un libro analizando la composición química de su tinta. Tenemos que pensar a nivel de redes, en similitud con el funcionamiento de una red creada recientemente por nosotros mismos: Internet. Sin darnos cuenta, estamos llevando fuera de nuestra mente nuestro propio funcionamiento mental. Durante el programa se estableció una similitud muy acertada a través de una orquesta de música, donde cada neurona estaría representada por un músico, capaz de tocar su instrumento de diferentes formas y con distintas tonalidades, pero cuya combinación con los otros músicos-neuronas determina el concierto que se está interpretando. Interesante y recomendable el último programa de Redes.

Fuente: Periodista Digital
Poco después comenzó en el canal La Sexta un programa completamente diferente y tocando un tema totalmente distinto. Jordi Évole en su programa Salvados trataba de comprender la situación de crisis actual en España, básicamente originada por la explosión de la burbuja inmobiliaria, entrevistando a diferentes personajes con puntos de vista más o menos alejados. En un lenguaje muy claro daba cuenta de cómo se ha llegado a esta situación, en la que cientos de miles de personas tienen una deuda que no pueden pagar. Intentando buscar un culpable, parece que se llega a la conclusión de que en esta guerra sí que no hay vencedores ni vencidos, peor sí que existen beneficiarios (multimillonarios) y perjudicados (endeudados). La Democracia va derivando cada vez más en la versión más agresiva del Capitalismo. Y desazona pensar que entre nosotros no podamos convivir en paz y democracia los unos con los otros. Condiciones cada vez más estrechas van empujando a muchas personas a una miseria muy parecida a la que se podían encontrar los esclavos en el Nuevo Mundo. Sólo que ahora no existe el patrono, es el dinero el que determina si eres dominador o dominado. Todo esto es algo repetido hasta la saciedad durante décadas, pero pareciera que últimamente se está haciendo más real, que afecta más a la gente de la calle. Antes parecía que todo esto del capital formaba parte de la "alta economía", y que en el banco de la esquina no pasaban estas cosas.

Salvados: Si yo fuera presidente

Y lanzo una pregunta al aire. ¿Son al fin y al cabo tan necesarios los mercados?¿Sería tan catastrófico dejarlos caer?
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