domingo, 13 de enero de 2013

Todo ¿está? cambiando


Dans Todo Va a Cambiar
Foto de Adolfo Plasencia (CC)

Llegué a conocer la obra divulgativa de Enrique Dans como no podía ser de otra manera: a través de las redes. Tengo que reconocer que al principio me mostraba un tanto escéptico. ¿Un profesor de una escuela de negocios dando lecciones sobre la libertad en Internet? De alguna forma me parecía un contrasentido. Pero esa desconfianza se fue mitigando en la medida en la que iba profundizando en las ideas que exponía en su blog. Ideas que sin ser revolucionarias muestran una imagen de hacia dónde puede ir la Red bastante realista dentro del marco de lo que al fin y al cabo es Internet: una tremenda oportunidad de negocio, un terreno virgen y desconocido por explotar pero al que, a diferencia de las inhóspitas tierras del Oeste americano, va filtrándose poco a poco por las entretelas de nuestra vida diaria casi sin darnos cuenta. Lo que cuenta Enrique en su blog no es una teoría de cómo debemos hacer las cosas, sino más bien reflexiones sobre las cosas que ocurren, sobre cómo reaccionamos ante los cambios que suceden y sobre cuál es la orientación que los que buscan negocio en la Red deben tomar para encontrar su sitio en un futuro que cada vez es más presente. A partir de su activo blog fue como llegué a su publicación Todo Va a Cambiar, libro del que me gustaría escribir unas líneas subjetivas para expresar mi opinión y animar (o no) a los que tengan curiosidad por leer libros que reflexionan sobre la situación de la Red en los tiempos que corren.

En primer lugar quiero destacar la iniciativa "libre" que ha tomado Enrique para publicar su libro, dando la opción de poder leer el libro en su totalidad a través de una página en Internet, a la vez que lo ofrece a la venta en todo tipo de formatos (y sin absurdas protecciones "legales"). De esa forma consigue el que yo creo que es el objetivo principal de todo escritor, y creador en general, que se precie: llegar a su público. Sus libros se han vendido en El Corte Inglés, pero su difusión no ha ido para nada pareja a la venta de ejemplares sino que se ha extendido mucho más allá, cómo no a través de Internet. Si alguien está dispuesto a comprarse su libro le animo a que lo haga, y que después se de un paseo por la versión web para comprobar cómo este libro sigue vivo más allá de la estantería de su Biblioteca. Y cómo no visitar su Blog, uno de los más activos en español en estos momentos.

 En lo que respecta al libro nos encontramos con una obra sobre todo divulgativa, aunque también tiene algunas partes reflexivas, y sobre todo bastantes críticas en contra de una estructura de negocio del siglo XX que se encuentra muy alejada de la forma de prosperar en el mundo interconectado del siglo XXI. El libro es una extensión de las ideas que expresa habitualmente a través de su blog, pero que va llevando más allá hasta lograr expresar su visión de cómo lo que estamos protagonizando en este comienzo de siglo es un cambio muy profundo que en muchos casos ya estamos experimentando. No tienes mas que pasearte por el Metro de Madrid un día cualquiera para comprobar que en cualquier vagón hay ya más personas leyendo a través de una pantalla que con los libros y periódicos que nos han acompañado desde siempre. Y eso es solo un detalle de todo aquello que podemos experimentar en el día a día. Todo esto es lo que te puedes encontrar en este libro: una reflexión sobre lo que la tecnología nos está cambiando en nuestro vivir cotidiano.

 Tengo que decir que me animé a abrir un blog a raiz de ver diarios electrónicos como los de Enrique Dans, en los que te das cuenta de que la creación de contenido puede ser buena o mala, puede ser de premio Nobel o un verdadero desastre, pero que esta ahí, en Internet, para que la usemos cuándo y cómo nos plazca. Igual que ante una hoja de papel en blanco. Mi impresión general de la obra es que su lectura es sencilla y agradable. Aunque no llegue a una calidad extraordinaria te engancha porque enseña lo que es el Internet que nos encontramos cada día. Lo malo es que, como la evolución de la Red y de la tecnología en general es tan frenética, su fecha de caducidad es muy, muy corta. Yo he leído Todo Va a Cambiar tan solo un par de años después de su publicación y ya tiene cosas que se han quedado un poco atrás. Una segunda edición sería necesaria. Mi nota es de 6.0


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